Nǐ Hǎo!
¡Hola!
|
Profesora Yung-Chu Sun |
| Escuela Profesional de Chino Nǐ Hǎo |
¿Pensáis
que la lengua china es difícil? En realidad esta lengua y su
escritura “cuadrada” no es tan complicada. Para que os hagáis una
idea: en chino no conjugamos los verbos, ni cambiamos los verbos
para expresar el pasado, el presente o el futuro; no hay plurales;
ni femeninos. Además, es una de las más bellas lenguas del
mundo, tanto en su fonética, debido a las tonalidades que tanto la
caracterizan, como –sobretodo- en la escritura. Si estudiáis chino
apreciaréis que su aprendizaje es lógico e interesante, y veréis
cómo cada raya y cada punto tienen uno o varios significados.
Etapas en el proceso evolutivo
No se sabe con certeza cuándo se empezó a
escribir el chino, pero las muestras de escritura más antiguas se
remontan a orígenes remotos. Los ejemplos más antiguos se conservan
hoy en día sobre huesos fosilizados de animales, sobretodo, en
caparazones de tortugas. Este tipo de escritura era pictográfica,
similar a la hierático-jeroglífica egipcia o a la cuneiforme
asirio-babilónica. Pero, a diferencia de éstas que, o desaparecieron
o evolucionaron a un sistema alfabético, la escritura china
evolucionó desde sus orígenes pictográficos, sin salirse de ellos.
Este proceso evolutivo ha tenido seis
etapas o bases de escritura:
1) Escritura pictográfica: se puede identificar
la palabra por su forma. Hace referencia a elementos de la
naturaleza.
2)
Escritura ideográfica: utilizada para
representar ideas o conceptos que no pueden ser dibujados por su
forma.
3)
Escritura combinada: formada con la
combinación de dos o más palabras para crear una nueva.
4)
Escritura fonético-pictográfica: basada en la
unión de un pictograma con otra palabra, creando a la vez un sonido
y un significado diferente al del pictograma.
5)
Escritura transformada: creada ante las
inevitables transformaciones que, con el tiempo, se fueron
produciendo en diferentes palabras (en lo referente a la
lectura-pronunciación y en la forma de escritura). Los sabios
decidieron crear palabras nuevas que hicieran referencia, en
escritura y en lectura, a las palabras que podían crear confusión.
6)
Préstamos: usada para la formación de
palabras nuevas con el uso de caracteres antiguos, perdiendo éstos
su significado anterior.
La escritura está completamente relacionada a
la larga historia de China. Su proceso evolutivo está fuertemente
ligado a la evolución histórica de este país. Conviene mencionar dos
periodos histórico-sociales, el período del emperador Chin y, otro,
el de la Revolución Cultural de Mao.
- El emperador Chin (famoso por ser el promotor
de la Gran Muralla o de la creación de los guerreros de Xi’an),
unificó por la fuerza, tras una larga guerra civil, las tierras de
China, por entonces divididas en siete reinos. Al mismo tiempo,
decidió unificar la escritura, ya que cada escuela caligráfica o
cada región usaba diferentes tipos de caracteres para expresar una
misma idea. Así (como se puede ver en la película Heroe) para
escribir la palabra jian (espada) se podían trazar un sinfín
de combinaciones diferentes.
- En 1965, Mao, para facilitar el acceso a la
escritura al conjunto de la población, en su mayoría analfabeta,
decidió simplificar la escritura. Por esto, en la República Popular
de China se usa un tipo de escritura “simplificada”, diferente de la
“tradicional” usada en Taiwán, Hong-Kong (hasta hace bien poco) y en
muchos lugares más allá del continente (China Towns). Este cambio de
escritura fue beneficioso ya que facilitó el acceso a la cultura,
pero al mismo tiempo significó un cambio dentro de la tradicional
evolución de la escritura china, basada en la lógica.
Como veis, aprender chino mandarín no es sólo
aprender una lengua fascinante, hablada por un cuarto de la
población mundial (que gana día a día importancia, a medida que
evoluciona la economía asiática y que despierta el gigante económico
chino), sino que también es aprender una filosofía, una tradición y
una historia milenaria.

*Yung-Chu Sun
nació en
Tao-Yuan (Taiwán) en 1979. Estudió secundaria en la especialidad de
Danza y Teatro. En el 2001 se licenció en Filología Árabe por
la Cheng-Chi University de Taipei, donde también realizó cursos de
formación para la enseñanza de chino a extranjeros. Trabajó dos años
como profesora de chino mandarín en la Escuela China de Ammán
(Jordania), país en el que también colaboró con diferentes medios
periodísticos taiwaneses, para cubrir información referente a la
guerra de Iraq. En la actualidad reside en España, donde realiza su
gran pasión: enseñar el chino mandarín.
Si te animas, nos vemos en la Escuela
Profesional de Chino
Nǐ Hǎo
de Barcelona
